Ana Lucía Pineda, la nueva primera dama de Colombia, no es solo la esposa de Abelardo de la Espriella, sino una de las figuras más visibles y eficaces de la campaña presidencial. Administradora de empresas, emprendedora y madre de cuatro hijos, Pineda compartió en esta entrevista con EL HERALDO su faceta más allá de la vida pública y su visión para el nuevo mandato.
Más allá de los titulares y la política, ¿quién es Ana Lucía Pineda?
Soy una mujer de 38 años, nacida en Montería y directora administrativa de la firma De la Espriella Lawyers. Soy profundamente familiar, creyente en Dios, apasionada por la vida y alguien que cree que los valores son la verdadera riqueza de una persona. Más allá de cualquier título, soy madre de cuatro hijos, esposa, emprendedora y una mujer que cree en el servicio a los demás. Disfruto escuchar, apoyar y construir relaciones basadas en el amor, porque al final, lo que realmente deja huella no es el poder, sino la calidad humana.
.jpg)
Usted es madre de cuatro hijos (Lucía, Salvador, Filippo y Francesca). ¿Cómo logra equilibrar las demandas de la campaña con sus responsabilidades maternales?
No existe una fórmula perfecta, pero mis prioridades están claras: la familia siempre es lo primero. Incluso en medio de nuestras apretadas agendas, hemos aprendido a hacer valioso el tiempo que pasamos juntos. Nuestros hijos entienden que esta campaña nace del amor que le tenemos a Colombia, y eso nos une aún más. El secreto del éxito está en la organización, en el trabajo en equipo como familia y en no perder nunca el vínculo emocional.
En su día a día, ¿a qué momentos le da más valor?
A los momentos simples. A los instantes en los que estamos todos juntos: comer en familia, conversar al final del día, reírnos de lo vivido y orar juntos. En medio de tantas responsabilidades, esos son los momentos que realmente alimentan el espíritu y nos recuerdan quiénes somos y por qué hacemos todo esto.
Su esposo, Abelardo de la Espriella, se destacó en campaña por su energía. ¿Cómo es Abelardo en la intimidad del hogar?
Abelardo ha sido mi compañero de vida por más de 18 años; es un hombre cariñoso, protector y noble. Es un modelo a seguir maravilloso para nuestros hijos, un padre atento, afectuoso y exigente. Nuestro hogar, junto con la oración y su relación con Dios, es su fuente de fortaleza.

Su esposo enfatiza que la familia es la piedra angular de la sociedad. ¿Qué significa la familia para usted?
Para mí, la familia es el núcleo donde se forman los valores, el respeto y el sentido de identidad nacional. Una sociedad fuerte comienza con familias fuertes. Como gestora social, una de mis labores más importantes será devolverle a la familia el lugar que merece, porque defenderla no es un discurso político, es defender el futuro de Colombia.
¿Cuáles son los valores que han mantenido su matrimonio durante 18 años?
La tolerancia, el amor, el respeto, el apoyo y la admiración mutua. Hemos entendido que el amor también significa construir, ceder, aprender y crecer juntos. Ante los cambios y desafíos, hemos encontrado la fuerza necesaria para seguir adelante como familia.
Como gestora social, ¿qué planes tiene para este nuevo periodo?
Mi prioridad será trabajar por el restablecimiento de los derechos de los niños. Apoyar a las mujeres emprendedoras y cuidadoras con recursos académicos y financieros, promover programas de atención y bienestar para nuestros adultos mayores, y fomentar el desarrollo integral de las familias serán nuestros pilares. Bajo la administración de Abelardo y José Manuel Restrepo, las mujeres nunca se sentirán solas; fortaleceremos los mecanismos de asistencia legal y psicológica para las víctimas de violencia.

Como administradora de empresas, ¿cuál es su visión para el sector empresarial si el gobierno logra consolidar sus metas?
Sueño con un país donde el emprendimiento no sea un "vía crucis", sino una oportunidad de crecimiento. Buscamos establecer un sistema que brinde protección y respeto a los emprendedores que generan empleo, eliminando trabas y cargas innecesarias. Un país que valora a su emprendedor fortalece su propio futuro.
Finalmente, ¿cuál es su mensaje para las mujeres colombianas?
Nunca subestimen el poder que tienen. Somos mujeres visionarias, transformadoras y decididas. Crean en su capacidad de liderazgo y atrévanse a dar pasos diferentes para hacer realidad sus sueños. Nuestro gobierno implementará políticas claras para apoyarlas en ese camino.












