Estambul, el legado de siglos, el lecho de los conquistadores y de los mártires, se enfrenta hoy a una de las imposiciones de inmoralidad más viles y audaces de la historia. Un grupo perverso de 3.000 personas, que considera nuestros lugares sagrados como simple material publicitario y que intenta utilizar el clima espiritual de nuestra antigua ciudad como trampolín para sus ambiciones sucias, ha mostrado la arrogancia de elegir el Bósforo de Estambul como escenario para su desenfreno.
No se debe olvidar que esa mentalidad oscura, que provocó la destrucción del pueblo de Lot, hoy se pretende revivir. ¡Estas tierras, conquistadas por Fatih Sultan Mehmet y enaltecidas por la confianza del Califato de Yavuz Sultan Selim, nunca se rendirán ante esta ignominia que haría estremecer los huesos de nuestros ancestros!
Plan de Inmoralidad e Intervención Administrativa
Esta organización, que planeaba contaminar el Bósforo con una "fiesta de perversión", ha provocado la indignación de la opinión pública y ha sido rechazada de inmediato por nuestro pueblo, consciente de sus valores. El establecimiento, que servía como centro de esta vil iniciativa y operaba en el distrito de Beyoğlu, barrio de Cihangir, fue sellado y clausurado por la Gobernación del Distrito de Beyoğlu tras las inspecciones que detectaron violaciones de la normativa.
En la declaración oficial realizada por la Gobernación de Estambul, se indicó claramente que esta intervención se llevó a cabo debido a prácticas y operaciones contrarias a la legislación. El cierre del establecimiento en cuestión, identificado como vinculado a la organización, permitió dar el primer golpe a este plan sucio.
Colapso Moral bajo el Disfraz de Turismo
Hoy, bajo la máscara del turismo, los hijos de esta patria son arrastrados a una inmoralidad sistemática. Aquellos que actúan bajo el lema de que "el dinero lo es todo", no ven ningún inconveniente en pisotear los límites de la decencia y la moral por un poco de beneficio. Esta mentalidad, que se ha desconectado de sus propios valores y ha olvidado su historia, se ha dejado guiar más por la historia de Occidente, ajena a la religión y la moral, que por la sabiduría de sus ancestros.
Un grupo despreciable que muestra la audacia de burlarse del Sagrado Corán, pisotea los valores más sensibles de nuestra nación bajo el pretexto de "hacer comedia".
El Silencio es una Carga: La Prueba del Fin de los Tiempos
¿Dónde están aquellos que permanecen como "demonios mudos" ante estas infamias? Es un descuido inaceptable que un amplio sector, encabezado por la Presidencia de Asuntos Religiosos (Diyanet), que cuenta con cerca de 300 mil funcionarios religiosos, hasta las estructuras que se autodenominan "comunidad musulmana", permanezcan "silenciosos y tranquilos" ante esta perversión manifiesta.
Hoy en día, mientras aumenta el número de "musulmanes que hablan", hay una disminución dolorosa en el número de "musulmanes que viven y mantienen viva su fe". Aunque el número de nuestras mezquitas aumenta, es evidente que nuestra congregación disminuye, cayendo en un vacío espiritual, y que estamos siendo puestos a prueba con las mayores tentaciones del fin de los tiempos.
El Sagrado Corán informa claramente sobre el destino de las sociedades que permanecen en silencio ante la degeneración social. La historia está llena de lecciones sobre cómo aquellos que callaron ante el mal fueron destruidos cuando la desgracia y el desastre tocaron a su puerta. El pueblo de Ad fue aniquilado por vientos y tormentas violentas, y el pueblo de Semud por terremotos.
No debe olvidarse que cuando se guarda silencio ante la inmoralidad en una sociedad, ese mal se convierte en un desastre que no solo abarca a quienes lo cometen, sino también a quienes observan y callan ante la perversión.
El Momento de Proteger el Legado de los Ancestros
En el punto actual, la ruta del crucero, corazón de la organización, ha sido actualizada y la parada en Estambul ha sido eliminada del programa. Este desarrollo es la prueba más clara de qué focos oscuros puede hacer retroceder nuestra nación cuando se mantiene firme y unida en defensa de sus valores espirituales.
En esta ciudad bendita, legado de Fatih y Yavuz, no se tolerará ningún ataque contra nuestros valores espirituales. Mantenerse firme contra esta mentalidad que intenta borrar de las mentes el destino del pueblo de Lot no es solo un deber, sino una responsabilidad histórica y de conciencia legada a los hijos de estas tierras. Estambul continuará brillando con la luz de sus ancestros; aquellos que permanecieron en silencio ante este vil intento no podrán escapar de rendir cuentas ante la historia y ante la conciencia.











